Eclosión asistida


Eclosión asistida

La eclosión asistida (AHA o “assisted hatching”) es una técnica de micromanipulación de embriones que se emplea desde finales de los ochenta y que consiste en realizar un orificio en la zona pelúcida del embrión para favorecer la eclosión del mismo y facilitarle la implantación en el útero.

Se sabe que una vez el embrión alcanza el estadío de blastocisto, su zona pelúcida se rompe para así poder seguir dividiéndose el embrión. Pero hay casos en los que la zona pelúcida se vuelve muy dura tras la fecundación haciendo imposible que una vez el embrión alcance el estadío de blastocisto pueda romperse, por lo que no hay implantación, el embrión muere y no hay embarazo.

Indicaciones:

  • Dicha técnica es recomendable en pacientes con problemas de zona pelúcida ovocitaria. Es decir, en pacientes donde tras la FIV clásica o ICSI se obtienen embriones de buena calidad y endometrio adecuado.
  • La eclosión asistida también está recomendada en embriones tras su descongelación ya que el proceso de congelación embrionaria endurece notablemente la envuelta ovocitaria (zona pelúcida).

Procedimiento

Antes de la transferencia de los embriones se abre, mediante aplicación del rayo laser, un pequeño agujero en la zona pelúcida ovocitaria, esto va a facilitar la salida posterior del embrión en estado de blastocisto y posterior implantación en el útero.

Congelación de Gametos, Preembriones y Blastocitos.

La Criopreservación de gametos (óvulo y esperma) y embriones consiste en utilizar el frío extremo (-196°C)para disminuir las funciones vitales de una célula (gametos) o un organismo (embrión) y mantenerlos en condiciones de “vida suspendida” durante mucho tiempo. Puede darse por congelación o vitrificación, con la finalidad de mantener y conservar las muestras a -196°C en nitrógeno líquido para su utilización posterior en reproducción asistida.

Los preembriones a 2-6 u 8 células que no son transferidos al útero, en un tratamiento de reproducción asistida, se congelan en tanques especiales con nitrógeno líquido a -196ºC. Posteriormente se podrá decidir el momento de su descongelación para ser transferidos al útero de la paciente, ser donados a otras parejas o ser donados para investigación, según los deseos de la pareja.

Se recomienda congelar solo embriones de buena calidad. Una vez realizada la descongelación de los embriones se dejan en cultivo durante 24 horas para ver si es evolutivo ya que seguiría dividiéndose.

En la descongelación puede ser que alguna blastómera del embrión se muera. Se ha observado que, al menos, debe quedar la mitad más una blastómera viva, para que el embrión sea evolutivo. Es decir, si el embrión antes de congelarlo tenía 8 células, en la descongelación deben sobrevivir al menos 5 células. Y sobre todo, dejarlo durante 24 horas en cultivo para observar si se sigue dividiendo.

Se ha comprobado que la congelación embrionaria no tiene efectos adversos sobre la tasa de anomalías en el nacimiento (1,8%) y que si existe un buen programa de congelación embrionaria la tasa de embarazo es muy aceptable y con menor riesgo de embarazo múltiple.

Las transferencias de embriones congelados se pueden realizar tanto en ciclos naturales como en ciclos artificiales o sustituidos, en los que se utilizan hormonas para la preparación del endometrio (estrógenos y gestágenos con o sin análogos).

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