Infertilidad Humana

Infertilidad Humana

La disminución de la fecundidad o aumento de la infertilidad, es un problema común en nuestros días y afecta aproximadamente a un 15-20% de las parejas. Esto puede deberse a diversos factores como un mayor consumo de alcohol, drogas, tabaco o al simple hecho de retrasar el momento de la paternidad, por motivos profesionales generalmente, lo que hace que en la actualidad aumente el porcentaje de parejas con problemas de infertilidad.

El deseo de tener un bebé es algo natural y la mayoría de las parejas planean el nacimiento de su hijo en un momento determinado de su vida en común. Todos pensamos que el concebir un hijo debe ser algo fácil, por ello, cuando una pareja descubre que presenta problemas de esterilidad puede sufrir una compleja crisis emocional.

Dicha crisis está provocada por las condiciones físicas que predisponen a la esterilidad, los tratamientos médicos e intervenciones clínicas para tratarla, la desinformación existente en la sociedad respecto al tema, las reacciones de la familia y amigos y las características psicológicas del individuo. Por ello, es indispensable que la pareja obtenga un diagnóstico adecuado de su problema de infertilidad, un correcto análisis y tratamiento así como una detallada información de las posibilidades existentes en cada momento y con cada una de las técnicas a aplicar.

En la actualidad la infertilidad es un problema que tiene solución en la mayoría de los casos, pero es fundamental un estudio serio de la causa de esterilidad para poder realizar un tratamiento adecuado que permita resolver el problema de la pareja y que finalice con el propósito: Obtener un embarazo a término: Dar a luz un hijo sano.

Con un adecuado tratamiento y en un tiempo razonable, aproximadamente un 80-95% de las parejas es capaz de conseguir un embarazo, aunque varía mucho en función de la causa que origina la esterilidad.

Las causas de infertilidad son múltiples y diversas, estimándose aproximadamente en un 40% las que afectan exclusivamente al varón, un 40% exclusivamente a la mujer, un 15% que afectan a ambos y un 5% que no se llega a identificar la causa.

Las principales causas de esterilidad masculina son aquellas que implican defectos en los espermatozoides, como puede ser: poco número de espermatozoides, escasa o nula movilidad del espermatozoide, muchas formas anormales, espermatozoides muertos, ausencia de acrosoma (vesícula que contiene los enzimas necesarios para atravesar al ovocito y fecundarlo) o altos niveles de fragmentación del ADN espermático. También la presencia de varicocele, azoospermia secretora (ausencia de espermatozoides en el testículo), azoospermia obstructiva (ausencia de espermatozoides en el eyaculado, pero no en el testículo), criptorquidia, disfunción sexual, son causas importantes de esterilidad en el varón.

En cuanto a la mujer, las principales causas de esterilidad son: Fallo ovárico, alteraciones de las trompas, disfunción uterina, endometriosis, adherencias, hiperprolactinemia, factor cervical, y otras.

En muchos casos, puede existir una asociación de diferentes factores femeninos así como con alteraciones en el varón que dificultan la unión de los gametos y/o el embarazo.

Hoy día, toma una importancia relevante la edad de la mujer, pues se observa que a partir de los 35 años los ovarios empiezan a perder la capacidad de crear ovocitos de buena calidad. A partir de los 40 años ya solo se obtiene un número muy pequeño de ovocitos y además la calidad es casi nula. Es aquí donde el drama reproductivo es enorme. La mujer, que tal vez por exigencias de su trabajo o por que no ha podido antes programar un embarazo deseado, puede encontrarse ante un auténtico problema que terminará seguramente en un programa de reproducción asistida, bien mediante sus propios ovocitos o mediante los ovocitos de una donante.

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