Congelación / vitrificación de gametos, preembriones y blastocistos

Congelación / vitrificación de gametos, preembriones y blastocistos

Congelación / vitrificación de gametos, preembriones y blastocistos1. Criopreservación de esperma:

La congelación de esperma es una técnica sencilla y útil para conservar una muestra seminal para su uso en un futuro posterior. La crioconservación del semen se realiza de la siguiente forma:

  • Obtención de la muestra: El paciente debe tener entre 3 ó 4 días de abstinencia sexual. No es conveniente muchos días más (los límites están en no menos de 2 ni más de 5 días).

La muestra debe ser obtenida por masturbación en la clínica donde vaya a tratarse el esperma. Si se tuviera que obtener en el domicilio del paciente, no debe pasar más de una hora para su entrega en la clínica y conservarse a temperatura corporal.

La muestra se recoge en un recipiente estéril, previo lavado de manos y procurando que no se pierda parte de la muestra. Si esto ocurriera debe comunicarse a la clínica.

  • Análisis de la Muestra: El laboratorio de Andrología realizará un espermiograma para determinar si la muestra de eyaculado tiene la calidad suficiente como para ser congelada.
  • Congelación de la muestra: una vez que hemos determinado que la muestra es válida para ser congelada, se añadirá a la misma un medio crioprotector y se congelará con vapores de nitrógeno líquido (-196ºC), en pajuelas que se almacenarán en nuestro banco de semen donde permanecerán perfectamente identificadas hasta que sea necesario su utilización.

La congelación de esperma está indicada en los siguientes casos:

  • En pacientes que vayan a ser sometidos a tratamientos de quimioterapia o radioterapia y que por lo tanto se va a reducir e incluso anular la capacidad reproductiva del varón o antes de someterse a una vasectomía.
  • En tratamientos de reproducción asistida (aunque se vaya a emplear una muestra en fresco), disponer de una muestra congelada evita algunos imprevistos y crea una mayor tranquilidad en la pareja, ya que en ocasiones, el día de la fecundación no es posible la obtención de una muestra por diferentes causas.
  • Cuando existe un deterioro progresivo por causa conocida o desconocida de las características de los espermatozoides. Con el tiempo puede que la calidad disminuya drásticamente incluso pudiendo llegar a la azoospermia.
  • Cuando el número de espermatozoides sean tan extremadamente bajos que sea aconsejable la acumulación de espermatozoides procedentes de diversos eyaculados, que se irán congelando para posteriormente ser utilizados el conjunto de ellos. Por ejemplo en una inseminación artificial.

2. Criopreservación de ovocitos

Según las investigaciones realizadas a nivel mundial, la mujer empieza a presentar un declive de su capacidad reproductora a partir de los 35 años de edad, con una disminución evidente de la cantidad y calidad de sus ovocitos. Es algo injusto ya que es la edad donde la mujer se encuentra más estable desde el punto de vista psicológico, físico, intelectual y profesional.

Pero así es la naturaleza femenina, de tal forma que ya a los 40 años es muy improbable la reproducción y a partir de los 43 casi imposible. En reproducción asistida no se conoce a ninguna mujer que sea madre, utilizando sus propios ovocitos, a partir de los 45 años de edad.

Los avances en el tratamiento de la fertilidad han logrado proezas en este sentido y están permitiendo que mujeres puedan tener hijos a una edad mas avanzada de lo que la naturaleza permitiría.

Uno de los caminos para preservar la fertilidad es conservar tejido ovárico o sus ovocitos (maduros o inmaduros) para reinjertarlo o fecundarlos, respectivamente, en el futuro. Una utopía que ya es posible.

Se trata de congelar el tejido ovárico o vitrificar los ovocitos.

La criopreservación de tejido ovárico, permite conservar directamente parte de la corteza del ovario para después ser reimplantada en la paciente. Ya han nacido cinco bebés gracias a este método, en EE.UU.

La vitrificación de los ovocitos sería el método más fácil y efectivo y consistiría en el superenfriamiento del óvulo a gran velocidad, lo que impide la formación de cristales de hielo dentro del mismo, ya que son células con un alto contenido en agua y dichos cristales dañarían las estructuras internas de las células haciendo que estas mueran. De esta forma, la supervivencia de estos ovocitos va a ser altamente efectiva tras la descongelación.

En el momento en que la mujer decida que ya quiere ser madre, se realizará la fecundación de los ovocitos, obteniéndose una alta tasa de gestación, según nuestros resultados.

Así pues, la mujer puede conservar los ovocitos sanos de su juventud y utilizarlos en cualquier momento de la vida. Les brinda a las mujeres con cáncer que deban recibir radio o quimioterapia la posibilidad de tener su propio bebé en el futuro, y también es una alternativa para quienes quieren postergar su maternidad, ya sea por motivos profesionales u otros.

3. Criopreservación de Preembriones:

Los preembriones a 2-6 u 8 células que no son transferidos al útero, en un tratamiento de reproducción asistida, se congelan en tanques especiales con nitrógeno líquido a -196ºC. Posteriormente se podrá decidir el momento de su descongelación para ser transferidos al útero de la paciente, ser donados a otras parejas o ser donados para investigación, según los deseos de la pareja.

Se recomienda congelar solo embriones de buena calidad. Una vez realizada la descongelación de los embriones se dejan en cultivo durante 24 horas para ver si es evolutivo ya que seguiría dividiéndose.

En la descongelación puede ser que alguna blastómera del embrión se muera. Se ha observado que, al menos, debe quedar la mitad mas una blastómera viva, para que el embrión sea evolutivo. Es decir, si el embrión antes de congelarlo tenía 8 células, en la descongelación deben sobrevivir al menos 5 células. Y sobre todo, dejarlo durante 24 horas en cultivo para observar si se sigue dividiendo.

Se ha comprobado que la congelación embrionaria no tiene efectos adversos sobre la tasa de anomalías en el nacimiento (1,8%) y que si existe un buen programa de congelación embrionaria la tasa de embarazo es muy aceptable y con menor riesgo de embarazo múltiple.

Las transferencias de embriones congelados se pueden realizar tanto en ciclos naturales como en ciclos artificiales o sustituidos, en los que se utilizan hormonas para la preparación del endometrio (estrógenos y gestágenos con o sin análogos).

El proceso de congelación:

La legislación española establece la obligatoriedad de criopreservar todos los embriones viables sobrantes procedentes de un ciclo de reproducción asistida. Además, los centros de Reproducción Asistida deberán estar dotados de los medios humanos y materiales, así como de los recursos técnicos adecuados y de un seguro obligatorio para los bancos de preembriones.

Existe una hoja de información y consentimiento de dicho proceso para la pareja de pacientes. En cualquier caso que existan embriones congelados, estos pertenecerán a la pareja durante un período de 5 años y que al término de los mismos, y si la pareja no expresa su interés por ellos, pasarán a ser propiedad de la clínica de reproducción asistida, para así poder incorporarse dichos embriones en el protocolo de donación de embriones.

Tanto la congelación de preembriones como los destinos posibles de los preembriones congelados, están regulados en la Ley 14/2006 del 26 de mayo, sobre técnicas de reproducción humana asistida.

En cuanto a los aspectos técnicos y biofísicos de la congelación celular, esta requiere previamente deshidratar la célula lo máximo posible, con el fin de evitar, durante el proceso, la formación de cristales de hielo en su interior y que podrían dañarlo. Para conseguirlo se utilizan sustancias crioprotectoras que van sustituyendo al agua que sale de la célula por el crioprotector que entra. Estos agentes crioprotectores denominados permeables son el 1,2-propanodiol (PROH), el dimetilsulfoxido (DMSO) y el glicerol. Normalmente se suelen utilizar conjuntamente con otros crioprotectores no permeables, como la sacarosa, que actúa ejerciendo un efecto hiperosmolar. Para intentar que no se formen cristales de hielo intracelulares se procede a la inducción de la formación de hielo en el medio en un lugar alejado de las células o embriones, proceso conocido como seeding. Por último, se suele añadir albumina al medio de congelación para evitar que la zona pelúcida se endurezca en el proceso de la congelación.

Los resultados en cuanto a la supervivencia en la descongelación de los preembriones pueden variar entre el 60-80% y las tasas de embarazo entre un 30-60% según los distintos tratamientos.

4. Criopreservación de Preembriones a 2 pronucleos:

El protocolo de congelación para los embriones en estadios tempranos de desarrollo, es decir, en estadio de pronucleos, es parecido al que utilizamos para embriones pero con otros tiempos en la rampa de congelación. Además, se deben aplicar todas las consideraciones que se han indicado en la congelación de embriones en cuanto a la rigurosidad a la hora de aplicar los tiempos y temperaturas, la colocación de los embriones en la pajuela, la realización del seeding y la rapidez de ubicación de los embriones en su cántara de almacenamiento. Todos estos factores van a influir en la supervivencia de los embriones al descongelarlos.

Si los embriones que se van a congelar son de baja calidad la supervivencia e implantación va a ser también baja.

Los resultados en cuanto a la supervivencia en la descongelación de los preembriones a dos pronucleos pueden variar entre el 80-100% y las tasas de embarazo entre un 50-80% según los distintos tratamientos.

5. Criopreservación de blastocistos

El blastocisto es una estructura embrionaria presente en las etapas tempranas del desarrollo durante el embarazo (embriogénesis), que ocurre unos 5 o 6 días después de la fecundación y antes de la implantación en el endometrio. Está formado por una prominente cavidad, y entre 70-100 células. Las ]células del blastocisto son pluripotentes, es decir las células de la masa celular interna pueden convertirse en cualquier tipo de tejido.

Solo entre el 40 y 60% de los embriones consiguen llegar a blastocisto, por lo que el número de embriones a transferir y a congelar también se reduce.

En realidad, el cultivo y la congelación de blastocistos en los programas de Fecundación in vitro comenzaron a principios de los años 90 cuando los medios de cultivo se optimizaron y fue posible obtener buenos blastocistos con los cocultivos. Después hubo una pequeña transición y adaptación al uso de los medios de cultivo secuenciales.

Desde el comienzo, la congelación de blastocistos se ha realizado en glicerol con protocolos lentos de varios pasos para que se produjera una buena difusión del crioprotector, ya que el número de células ha aumentado y cambia con ello la relación superficie/volumen. Sin embargo, ya se emplean protocolos cortos o de dos pasos con glicerol y sacarosa con los mismos o mejores resultados.

Nosotros para la congelación de los blastocistos utilizamos la vitrificación que consiste en un descenso ultrarrápido de temperatura que “solidifica” el blastocisto con un resultado de tasa de embarazo clínico del 59%

Al igual que sucede con los embriones a 4-8 células, la calidad de los blastocistos que van a ser congelados marcara el resultado que se obtendrá cuando estos se descongelen, es decir, a mejor calidad de blastocistos (blastocistos de día 5 o 6, expandidos y con masa celular interna de buena calidad) mayor probabilidad de éxito.

Del mismo modo, es necesario dejar un tiempo de incubación de al menos 4 horas al finalizar la descongelación, para dar tiempo a que el blastocisto se recupere y podamos observar su supervivencia, antes de ser transferidos al útero.

Diseño web: Limón Publicidad